Wednesday, February 19, 2014

EL PELAO….






Regresé a Playas y he regresado fascinada!

Ese amor que sentía por ese balneario sigue allí, intacto, bueno…. Ahora con una mezcla de nostalgia por tantos recuerdos de infancia.


Pero al llegar “al Pelao”, subir por las rocas, recibir las olas….esperar que se estrellen en la roca y me empapen de agua de mar, es una sensación indescriptible, la misma alegría de cuando era una chiquilla que creía que siempre la playa iba estar allí, para mí en un viaje de una hora…


Esa arena mojada tan negra bajo mis pies, que da la impresión de que vas caminando sobre cemento, pero te hace volver a la realidad cuando empiezas a dar brinquitos por lo caliente que esta la arena seca.

Hay tanta extensión de playa para caminar que quisieras que nunca se acabe, que nunca te canses, que el tiempo no termine y que puedas seguir hasta el final.


El pueblo en sí, no ha progresado mucho, sus calles necesitan pavimento, y el pueblo  necesita mejoras, donde estaba mi querido hotel Humboldt estos 3 edificios de apartamentos, La Pinta, la Niña y la Santa María.


En cuanto a la comida, hay todos estos puestitos de comida que te venden ceviches, mariscos y pescado, yo comí en el  “Puneñito” probé el ceviche de ostiones y el de concha, riquísimos los dos.


Pero la mejor  de todas las comidas que tuve en playas fue en un kiosco en la arena, bajo un techo de palmas secas, mirando al mar, la brisa del mar me despeinaba, el olor y el sonido del mar fueron el marco perfecto para mi pescado frito completito, con cabeza y cola! acompanado de arroz blanco, patacones y una tropical.

Trasporte? la gente usa mucho el servicio de “moto taxi”, lo cual llamo mi atención, no sabía que este medio de transporte se utilizaba aquí, yo lo vi. por primera vez en Tailandia y le llamaban el tuk-tuk.; bueno estas motitos tienen cundida playas y los  vez todo el día y la noche pueblo arriba, pueblo abajo transportando gente dentro del área del pueblo.


Rumbo a playas quise ver un castillo que veía en mi infancia, pero ni siquiera  tenía idea de a qué altura de la carretera era, así que ese castillo solo vivirá en mi recuerdo no sé si existe ni de quien era.

La carretera está en excelentes condiciones, Playas es un paseo que recomiendo, si te gusta el tumulto y el bullicio y los conglomerados de gente no son un problema para ti, playas te ofrece esto, pero si como yo prefieres un sitio retirado, donde solo estemos “cuatro gatos” te vas un poquito más allá como camino a Posorja y Playas te da  la soledad que quieres.

Tuve la oportunidad de pasear por la playa en la noche, fue una sensación tan linda, había un concierto de rock, que se puede pedir…. una noche clara, el sonido del mar, la oscuridad de la noche, la brisa y el olor del mar, levantar la vista y ver las  estrellas y como fondo musical rock;  una noche, casi perfecta! en General Villamil Playas.

Maggy
María Elena



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