Saturday, January 9, 2016

Dualidad



Quiero escribir algo que esta dando vuelta en mi cabeza, la dualidad… ese otro yo, que existe en cada uno de nosotros… vamos a ver como transformo estos pensamientos y sentimientos en palabras.

Creo que cada uno tiene blanco y negro dentro de si, tienes coraje, furia, rabia, deseos de abofetear a alguien, es que hay aquellas personas que despiertan tu lado oscuro, no todo el tiempo se puede estar con la sonrisa a flor de piel y llevando en las manos el símbolo de paz y amor; como fuertes y frágiles seres humanos que somos tenemos muchas sensaciones y emociones, no solo buenas sensaciones.

Hay algo que detona ese monstruo que hay en ti, yo me veo con largas garras dispuestas a dar un zarpazo, el hocico chorreando baba, me identifico con el lobo de Gubbio del poema de Rubén Darío sobre San Francisco y su enfrentamiento con el lobo feroz.




Creo que es normal que sintamos el bien y el mal, la diferencia está en saber  controlar esos sentimientos, a lo que voy es al hecho que cada uno sepa que es capaz de defender su vida con garras como  un lobo o como cada uno vea su yo salvaje. Y me alegra saber que puedo llegar a ser un lobo, que puedo ser capaz de defenderme y sobrevivir.

El otro día, conversando con una compañera de trabajo le comenté que bueno que es llegar a conocerse tan bien uno, que pueda ver su lado oscuro y me sorprendió como ella levantó la voz y me dijo a no María, eso sí que no! Yo no tengo lado oscuro, a lo cual me sonreí con una amplia sonrisa y me dije para mí misma, gracias! me mostraste un pedacito de sombra.

Esto es llegando a extremos, pero también se ve a dualidad en pequeña escala y me viene a la mente cada vez que voy cruzar la calle y quien va manejando me hace con la mano que pase, pero la mueve tan rápidamente como diciendo apúrate, apúrate, acompañado de un calificativo (gorda, vieja, lerda, etc. etc.), y todos sabemos a lo que me refiero, vi el otro día un video de esto YouTube, pero hoy no lo encontré

Este era un joven que le  cedía el paso a una  mujer mayor y le sonreía y la señora empezó a c cruzar la calle lentamente y el con la sonrisa en  la boca pero susurraba… apúrate, apúrate concha de tu….

(Un fragmento de San Francisco y el lobo de Gubbio )
Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
-- En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote -dijo-, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho
.

Como en sorda lucha habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
-- Hermano Francisco, no te acerques mucho.

Yo estaba tranquilo allá, en el convento;
al pueblo salía
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Más empecé a ver que en todas las casas
estaba la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguí tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así me apalearon y me echaron fuera,
y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente,
más siempre mejor que esa mala gente.

.


Maggy
María Elena



1 comment:

  1. me pareció, interesante, lo blanco y lo oscuro de cada ser humano, es que al fin y al cabo somo humanos, saludos

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